- Associated Press - Thursday, August 13, 2015

Un agente de bienes raíces de Miami Beach -que aparece en la fotografía tomada por la policía con rasguños y moretones- fue arrestado durante el pasado fin de semana después de que presuntamente trató de extorsionarle $800,000 a dos importantes agentes de bienes raíces, conocidas como las ‘‘Jills’’ y luego, cuando los agentes trataron de arrestarlo, intentó quitarle el arma a uno de ellos.

Kevin Francis Tomlinson, de 48 años, agente de bienes raíces que trabajaba en la firma One Sotheby’s International Realty, fue detenido el sábado y luego puesto en libertad tras depositar una fianza de $11,000.

El plan de extorsión de Tomlinson comenzó el 17 de abril del 2015, cuando presentó una queja de ética ante la Asociación de Agentes de Bienes Raíces de Miami contra las agentes Coldwell Jill Eber y Jill Hertzberg, escribió en el reporte de arresto Wayne Holbrook, detective de la policía de Miami Beach.

Hertzberg y Eber son dos de las agentes de bienes raíces de mayor prestigio del sur de la Florida. En el 2012, vendieron una mansión en Indian Creek por $47 millones, la venta inmobiliaria más alta en toda la historia del condado Miami-Dade.

En su queja, Tomlinson argumentó que las Jills manipulaban listados del “servicio de listados múltiples”, un banco de datos mercantil que usan los agentes inmobiliarios, con el fin de reducir la importancia de casas que tenían dificultades para venderse, dijeron fuentes familiarizadas con el asunto. Las quejas que se presentan ante la Asociación de Agentes de Bienes Raíces son confidenciales. Se pueden exponer mediante una planilla que está disponible por internet.

Varios meses después de impulsar su queja, Tomlinson llamó a Hertzberg y le pidió que se reunieran, “sugiriéndole que podían llegar a un acuerdo para que él retirara la denuncia”, escribió el detective Holbrook.

Al día siguiente, Tomlinson fue a casa de Hertzberg y le dijo que quitaría la queja si ella y Eber le pagaban cada una $250,000, según la orden de arresto.

Tomlinson le dijo a Hertzberg que si no recibía el pago haría pública la información y arruinaría la reputación de las dos profesionales. Posteriormente, Tomlinson accedió a reducir la cantidad que pedía a $200,000 cada una.

Ese mismo día las Jills reportaron las amenazas a la Policía de Miami Beach.

A principios de agosto, un detective de Miami Beach le dijo a Hertzberg que llamara a Tomlinson y el “sujeto siguió con su complot de extorsión”, escribió el detective.

Más tarde, el pasado jueves, Hertzberg -con el conocimiento del detective- hizo que Tomlinson fuera a su casa nuevamente. Hertzberg tenía listo un cheque por la cantidad de $400,000, pero Tomlinson le dijo que ahora quería $800,000 y la amenazó con continuar adelante con la queja y que haría que saliera en “todas las principales noticias de la prensa” si las Jills no le pagaban lo que quería.

Al día siguiente Hertzberg llamó a Tomlinson, pero él le respondió diciéndole: “Ya es muy tarde, Jill”.

Holbrook obtuvo una orden de arresto a nombre de Tomlinson ese día.

El sábado pasado, la Policía de Miami Beach se personó en el penthouse de Tomlinson en Meridian Lofts, localizado en el 2001 Meridian Avenue, en Miami Beach, para entregarle la orden de arresto, pero él se negó a abrir la puerta, al tiempo que les gritaba obscenidades y maldecía a Hertzberg por su nombre.

En un informe de arresto separado, un agente escribió que tuvieron que conseguir una llave del gerente del edificio y cuando entraron, “los agentes se vieron obligados a sujetar físicamente al acusado y lanzarlo al suelo ya que continuó resistiéndose a ser arrestado”.

Después de patear y lanzar golpes, Tomlinson “tomó el cabo de mi pistola e intentó controlar el arma”, dijo el agente.

Tomlinson fue acusado de resistirse al arresto con violencia y de tratar de quitarle a un agente su medio de protección, además de otros dos cargos de extorsión.

“Este es el pago que recibo por presentar una queja ante la Asociación de Agentes de Bienes Raíces de Miami’’, dijo Tomlinson en una declaración que envió por correo electrónico al Miami Herald. “Jill Hertzberg me amenazó de y me dijo que una cosa así me iba a pasar si seguía con mi queja ante la asociación’’.

Tomlinson obtuvo la licencia de agente de bienes raíces de la Florida en 1994 y se estableció como una importante figura de la industria en Miami Beach, a la vez que trabajaba como miembro de la junta de directores de la asociación. El año pasado vendió un lote en Allison Road por $11.7 millones. Compró su apartamento por $375,000 hace 10 años, según documentos del condado.

Un portavoz de Sotheby’s dijo que la firma “había terminado de inmediato” su contrato con Tomlinson y que cooperaría con la policía en la pesquisa.

En una declaración escrita que dieron a conocer a través de un portavoz, las Jills dijeron sentirse “perturbadas por el intento de extorsión, y querían agradecer al Departamento de Policía de Miami Beach por su profesionalismo y consejos”.

La asociación declinó hacer ningún comentario sobre la queja, y dijo que no confirmaría ni negaría la existencia de ninguna queja.

El incidente con Tomlinson no es el primer caso de una conducta extraña por parte de un agente de bienes raíces del sur de la Florida.

En el 2006, Dean Isenberg creó falsos anuncios de dama de compañía en los que aparecían los números de teléfono de una agente rival en el norte de Miami-Dade. La serie de anuncios provocaron cientos de llamadas telefónicas sórdidas y cargadas de contenido sexual a la mujer casada y con tres hijos, lo que casi la llevó a un ataque de nervios.

Isenberg posteriormente se declaró culpable a cambio de libertad provisional, 300 horas de servicio comunitario y la devolución de $12,500 a la víctima.

El columnista del Miami Herald Lesley Abravanel contribuyó a esta historia.

©2015 El Nuevo Herald (Miami)

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