- Associated Press - Thursday, August 27, 2015

Con frecuencia los políticos de Miami-Dade van a la Universidad de Harvard para pasar cursos sobre cómo administrar de forma eficiente el gobierno y los gastos de estudios los pagan los contribuyentes del condado. Sin embargo, cuando el comisionado del condado Juan Zapata trató de que el condado pagara la maestría en Administración Pública que estudió en Harvard, parece haber ido demasiado lejos.

El pasado 5 de agosto, el Condado Miami-Dade le dio a Zapata un cheque por $30,961, para gastos de matrícula y del curso en Harvard. El dinero vino de la oficina de Zapata, y lo aprobó Robert Cuevas Jr., abogado del condado, quien ese mismo día, en un correo electrónico, escribió: que bajo la ley estatal y las reglas del condado, “los comisionados pueden usar el dinero para presupuesto de su oficina para cubrir gastos de viajes, cursos de capacitación o programas de educación”.

Pero entonces el semestre de Zapata dio un giro inesperado.

La noticia del cheque por $30,961 comenzó a conocerse. A principios de esta semana, Univisión reveló que Zapata había asistido a Harvard utilizando fondos públicos. El comisionado se la vio difícil cuando tuvo que explicar ante las cámaras de Univisión la situación y las preguntas de la reportera Erika Carrillo, y hasta hubo un momento en que Zapata se vio visiblemente nervioso.

Según indican documentos, cuando el dinero de estudios se comenzó a investigar, Zapata se enfureció con el personal del condado, a quienes culpó de haber revelado los detalles.

“Ayer supe que la oficina de presupuesto maliciosamente reveló esta información con el fin de avergonzarme políticamente”, escribió Zapata en un correo electrónico que le envió a Bárbara Gálvez, coordinadora de Operaciones de Presupuesto. “Les debería dar verguenza a todos ustedes”.

En dicho correo electrónico, Zapata escribió que ya no quería el dinero del condado: “Por favor, díganme cómo devolverle al condado todo el dinero”.

Desde entonces, ya Zapata le devolvió el dinero al condado. A menudo, Zapata ha sido el crítico más feroz de la gestión del alcalde de Miami-Dade Carlos Giménez. Esta semana, durante una reunión de la comisión, Zapata le dijo a Ed Márquez, jefe de finanzas de Giménez, que “borrara de su cara esa sonrisa de superioridad”.

En una entrevista, Zapata dijo que ha sido su franqueza lo ha convertido en el blanco de una calumniosa campaña política, y acusó al personal del alcalde de revelar la información de sus gastos de educación.

“Todo el mundo lo toma de forma muy personal cuando los enfrento”, dijo. “¿Es que acaso hay alguna motivación o una agenda política detrás de todo esto? Estoy seguro de ello. Eso es lo que ha provocado todo”.

Michael Hernández, portavoz de Giménez, respondió:

“El alcalde Giménez está demasiado ocupado en el trabajo diario de un gobierno condal de 26,000 empleados y un presupuesto de $6,800 millones. No reveló ninguna información a ningún reportero.

“En lugar de culpar el uso del dinero de los contribuyentes para pagar su educación privada al alcalde Giménez o los empleados del condado, el comisionado Zapata debería culpar a la única persona responsable de haber tomado una decisión tan poco inteligente: él mismo”.

A pesar de haber aceptado en un principio un cheque de $30,961 que pagarían los contribuyentes, Zapata insiste que nunca fue su intención que el condado pagara el costo total de $55,692 de los dos semestres del programa de maestría en Harvard.

En su lugar, Zapata dijo que tenía una fecha límite para pagar la matrícula de otoño al mismo tiempo que contemplaba cambiar para un programa más barato de tres semanas en la universidad. En otras ocasiones, Miami-Dade ha pagado para que otros comisionados del condado asistan a un curso de capacitación de $12,400 llamado “Programa para Ejecutivos en Gobiernos Estatales y Locales”.

Comoquiera que Miami-Dade ya le devolvió a los comisionados los gastos de dicho programa, Zapata dijo que decidió pedirle al Condado Miami-Dade que pagara la factura del curso y que más adelante devolvería el dinero. Si finalmente se decidía a matricularse en el programa más barato, entonces haría un cheque por la diferencia, dijo. Si por el contrario, se quedaba en el programa de maestría, haría una cheque por la suma total.

En algunos correos electrónicos que pudo obtener el Herald, que se enviaron entre la oficina de Zapata y el personal del condado, no se menciona el asunto como una situación temporal, así como tampoco si Zapata pagaría algo del dinero o la cantidad en su totalidad. En los correos electrónicos, la oficina de Zapata le pide a los empleados de la oficina de presupuesto que le den al comisionado el cheque por $30,961 antes de la fecha límite que pedía Harvard.

Cuando los comisionados del condado van a Harvard a expensa de los contribuyentes, por lo general es a un curso más corto y menos caro. Jean Monestime, presidente de la comisión del condado, acudió recientemente a dicho programa, y en una declaración que le mandó al Herald, dijo: “Me pareció que el programa académico que ofrece la Escuela de Gobernación Kennedy era un verdadero reto, muy sustancioso y útil. Creo que con él se beneficia todo el condado, no sólo mi distrito”.

Katy Sorenson, ex comisionada del condado, asistió en el 2004 al mismo curso de tres semanas, y le dijo al Herald “que era realmente una experiencia que cambió mi vida”.

En Harvard, dijo Sorenson, los estudiantes estudiaban temas como habilidad para negociar y para enfrentarse a diversos tipos de dificultades, al tiempo que analizaban los distintos casos y discutían los problemas de sus respectivas localidades. Más de 10 años después, Sorenson todavía guarda una carpeta con el curso que pasó en Harvard.

Sorenson dijo que no era partidaria de que los contribuyentes tuvieran que pagar los estudios de maestría de ningún funcionario público.

“No creo que se pueda justificar una cosa semejante”, dijo.

En todo esto, hay algo muy claro: haber tenido algún tipo de educación en Harvard, aunque sea únicamente de tres semanas, es algo que le da categoría a la carrera de un politico. Eso es algo particularmente cierto en Miami, donde no hay universidades prestigiosas a nivel mundial como, por ejemplo, existen en Boston, Nueva York o Washington, D.C.

Giménez, en su biografía oficial, incluye esta frase: “En 1993, terminó el Programa para Ejecutivos en Gobiernos Estatales y Locales en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard”.

Cuando se le preguntó por el curso, la oficina de Giménez señaló de inmediato algunas diferencias con relación a la polémica desatada en torno a Zapata. Destacó que cuando asistió a Harvard, Giménez no trabajaba en el condado, sino en la ciudad de Miami.

Pero aun más importante es que Giménez obtuvo una beca de la Academia Nacional de Bomberos para ir a la escuela.

“No se usó ni un solo centavo de los contribuyentes para pagar el curso”, dijo su oficina.

©2015 El Nuevo Herald (Miami)

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