- Associated Press - Wednesday, January 14, 2015

Orelbe Crespo ha encontrado en un centro para personas mayores de Miami más que un plato de almuerzo caliente cada día por los últimos 25 años.

“Este lugar es la vida de nosotros”, dijo el cubano de 80 años de edad. “Nosotros venimos a jugar dominó, a pasar tiempo con los amigos y nos ayudan con cualquier papeleo”.

Pero el Centro al que Crespo y cerca de un centenar de ancianos y discapacitados consideran un refugio, enfrenta serios problemas administrativos, y la falta de fondos podría poner en peligro los servicios. De Hostos Senior Center debe miles de dólares a la compañía que provee los alimentos, la renta no se había liquidado por casi un año y el pago de los sueldos a los empleados ha sido irregular.

Recientemente el Departamento de Subsidios del Condado Miami-Dade, que realiza un monitoreo anual, envió una advertencia a la administración de De Hostos: O organizan las cuentas o no recibirán fondos para los servicios. El caso fue reportado primero por América Tevé.

De Hostos, ubicado en la avenida 2 del noroeste, cerca del distrito Wynwood, recibe unos $194,000 anuales del Condado y otros $76,000 de la Ciudad de Miami. El centro, administrado por una organización sin fines de lucro, ha operado por 40 años.

El centro funciona bajo un sistema de reembolso, mediante el cual la Ciudad y el Condado pagan por los gastos reportados detalladamente. Pero de acuerdo con los resultados del monitoreo anual más reciente realizado por Miami-Dade, los administradores del Centro no reportaron los gastos de manera adecuada por varios meses, y por lo tanto no han recibido los reembolsos necesarios.

Además, durante el monitoreo más reciente, el Condado descubrió que varios empleados de De Hostos carecían de las requeridas revisiones de antecedentes, y que la póliza de seguro del centro no cumplía con los estándares estatales. El Condado suspendió temporalmente el contrato hasta que ambos asuntos fueran corregidos, dijo Dan Wall, el asistente de director de la Oficina de Coordinación de Subsidios del Departamento de Presupuesto condal.

En agosto del año pasado, en el vórtice de las inspecciones y cambios en la Junta Directiva, la antigua directora ejecutiva, Esther Couvertier renunció tras someterse a una cirugía. El Nuevo Herald no pudo contactarla para esta nota.

Hace una semana, el presidente de la junta directiva José Vega despidió a Said Martínez, una empleada que había ocupado el puesto de directora desde agosto.

Ahora Vega y Martínez lanzan acusaciones sobre quién tiene la responsabilidad sobre los problemas del centro.

“Ella [Said Martínez] no sabía hacer las cosas bien”, dijo Vega, el director de una empresa de contabilidad que ha pertenecido a la Junta por casi 20 años. “Lo ideal es que se pueda sacar adelante al centro mediante los reembolsos que la directora Said Martínez no supo gestionar”.

“Traté infructuosamente de recuperar a De Hostos, pero me encontré con una administración muy desgastada y no conté con mucho apoyo”, dijo Martínez, quien fue empleada del Centro durante nueve años. “El director de la Junta tomó la decisión arbitraria de despedirme”.

El comedor opera en un edificio del Condado. Antes de irse, Martínez emitió un cheque de $12,000 en renta atrasada.

La Junta Directiva es la encargada de supervisar la administración de De Hostos. El Condado también realiza un monitoreo anual. El comedor es una organización de base comunitaria del Condado, llamada Community Base Organizations.

“Nosotros hacemos este trabajo como voluntarios. Yo, por ejemplo, tengo mi oficina y no cuento con más tiempo para dedicarle [al centro]”, dijo Vega.

Ahora un nuevo director del centro, Vincent Delgado, quien ocupó el puesto el lunes, espera poder actualizar las cuentas para obtener los reembolsos y pagar las deudas.

“Lo más importante es que las personas que asisten a este comedor reciban los servicios, porque para muchos de ellos esta es la única comida caliente que comen en el día”, dijo Delgado, un administrador de cuidados de salud y servicios sociales. “Yo confío en que podremos sacar adelante el centro. Lo primordial es poner las cuentas en orden y negociar de buena fe con las entidades que entregan los fondos”.

Actualmente la cuenta bancaria del Centro De Hostos tiene menos de $60, de acuerdo con Delgado.

Si el comedor no logra ajustar las cuentas, el Condado podría encargarse de la administración, contratar a una compañía privada para manejar el lugar, o distribuir los asistentes a De Hostos a otros centros, explicó Wall.

Siga a Brenda Medina en Twitter: @BrendaMedinar.

©2015 El Nuevo Herald (Miami)

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