- Associated Press - Tuesday, March 3, 2015

Más de un millón de galones de aguas albañales se han derramado del envejecido sistema de alcantarillado del Condado Miami-Dade en los últimos seis meses, al tiempo que las demoras en los planes para iniciar las reparaciones siguen estancando los contratos, según un nuevo informe que se exigió presentar tras un acuerdo judicial.

El informe, parte de un decreto de consentimiento que firmó el condado el año pasado después que reguladores federales y estatales lo demandaron por problemas crónicos, deberá presentarse cada seis meses y con él se seguirá el progreso en las reparaciones que a un costo de $1,600 millones están programadas para hacerse en los próximos 15 años.

A pesar de los problemas, se cree que el departamento cumplirá con la fecha límite final para las reparaciones y casi ha terminado un trabajo que permitirá señalar y detectar los problemas con más precisión, dijo Juan Carlos Arteaga, subdirector del Departamento de Aguas y Alcantarillados.

“No hemos dejado de cumplir con ninguna fecha límite y no tenemos pensado hacerlo”, dijo Arteaga.

En total, más de un millón de galones de aguas albañales se derramaron en 64 ocasiones diferentes. La gran mayoría, cerca de un 75%, tuvo lugar durante dos sucesos específicos. En noviembre, el motor de una bomba falló en la cuadra 3300 de la calle 76 del oeste en Hialeah, lo que envió 540,000 galones de aguas albañales a las calles del área. Un mes más tarde, un contratista que trabajaba en la cuadra 10100 de la calle Hibiscus del este cerca de Perrine dañó una línea, lo que lanzó 230,000 galones de aguas albañales.

De los 64 derrames ocurridos, nueve fueron de 10,000 galones o más, tres provocados por roturas en viejas cañerías de asbestos cemento en las que se incluyen 26 millas de viejas cañerías que el condado debe sustituir.

Tres de los grandes derrames causaron que las aguas contaminadas llegaran a la costa, lo que podría violar las normas de la Agencia de Protección Ambiental y aumentar las multas hasta $4,000 cada una, dijo el portavoz Dawn Harris-Young. Otros tres derrames más pequeños también contaminaron el agua. Once derrames más pequeños podrían igualmente causar multas estatales.

El condado está trabajando en 101 proyectos diferentes para solucionar los problemas contemplados en el decreto de consentimiento, dijo Arteaga. Hasta el momento se han terminado seis grandes proyectos.

El decreto de consentimiento se alcanzó en el 2014 para prevenir que el condado acumule multas federales y estatales. Entre el 2008 y el 2012, Miami-Dade reportó 177 derrames que totalizan más de 50 millones de galones.

El punto más débil del sistema de alcantarillado es una cañería muy vieja que lleva las aguas albañales a través de la Bahía de Biscayne desde Miami Beach hasta Virginia Key. Sin embargo, otros problemas también afectan el sistema: el domingo, las fuertes lluvias que cayeron provocaron que cinco millones de galones de aguas albañales parcialmente tratadas inundaran la Planta de Tratamiento del Distrito Norte. El derrame hizo que se emitiera una prohibición para nadar en el Parque Estatal del Río Oleta en North Miami.

La reciente selección de un consultante para finalizar un plan a un costo de $16.5 millones que localice las debilidades en el sistema podría ayudar a detener los derrames mientras avanzan los trabajos, dijo Arteaga.

“Ello nos dará lo que nos hace falta para ser proactivos en vez de reactivos en todos estos problemas”, dijo.

©2015 El Nuevo Herald (Miami)

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