- Associated Press - Thursday, December 11, 2014

Un fiscal federal que trabajó con Juan Felipe Martínez declaró el miércoles en el juicio por corrupción contra el agente de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) que el acusado nunca le informó que había obtenido permisos especiales para un viaje a Estados Unidos de la mujer, hija y abogada de un narcotraficante colombiano del cual presuntamente había recibido un soborno.

Alex Soto, el fiscal federal en Miami que trabajó con Martínez en la investigación sobre el narcotraficante Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, dijo que el acusado nunca le comunicó nada sobre los permisos que presuntamente justificó diciendo falsamente que la mujer, hija y abogada de otro narcotraficante eran miembros de alto rango de la organización de Macaco.

El testimonio de Soto de esta manera apuntaló parte de la acusación de soborno y extorsión contra Martínez porque confirmó que el acusado nunca coordinó con Soto los permisos para personas que deberían haber sido de profundo interés para el fiscal ya que éste estaba a cargo de la investigación sobre Macaco.

Soto dijo que si hubiera sabido que Martínez había asegurado permisos para personas allegadas a Macaco le hubiera interesado conocerlas e interrogarlas para ver que sabían.

Eso hubiera sido imposible porque todo había sido un subterfugio.

Martínez logró justificar los permisos de entrada para Erica Trujillo, María Trujillo y Lina Sierra porque las describó como miembros de la organización de Macaco cuando en realidad eran la mujer, hija y abogada de Gilberto Garavito Ayala, alias Ceviche – otro narcotraficante colombiano que no tenía nada que ever con Macaco, según testigos anteriores en el juicio.

Durante su testimonio el 26 de noviembre, Garavito dijo que había autorizado pagos por al menos $140,000 a Martínez y aliados en el 2010.

Parte del soborno fue para pagar por la aprobación de los permisos para la mujer, hija y abogada de Garavito para que lo pudieran visitar en un centro de detención federal en Miami después de que el colombiano fue extraditado.

Garavito declaró que autorizó que intermediarios pagaran $100,000 para tramitar los permisos a un colombiano que le dijo que tenía contactos a alto nivel en el gobierno estadounidense. El hombre, identificado después como José Miguel Aguirre Pinzón, era un informante de Martínez que ha figurado en el juicio como instigador principal de varias estratagemas de extorsión.

Sierra, la abogada colombiana de Garavito, corroboró en su testimonio que su cliente autorizó que se le pagaran $100,000 a Aguirre por los permisos que presuntamente Martínez obtuvo con la justificación falsa. Sierra se benefició con uno de los permisos.

Garavito dijo que Sierra le propuso después enviarle $10,000 a Martínez como una especie de propina por haber ayudado a traer a su familia a Miami.

“Realmente se portó bien y acordé enviarle $10,000”, declaró Garavito ante el jurado.

Martínez ha rechazado las acusaciones y se declaró inocente luego que fue arrestado en diciembre pasado.

En su testimonio del miércoles, Soto dijo que su política durante investigaciones que el dirigía era que los agentes federales asignados a su equipo debían mantenerlo informado de cualquier nueva pista que obtuvieran en un caso.

Esto incluía personas que era necesario traer a Estados Unidos con permisos especiales conocidos por autoridades migratorias como paroles.

“Si un agente se iba a reunir con miembros de una organización que estaba siendo investigada, ¿usted hubiera querido que se le informara, no es así?” le preguntó a Soto el fiscal Michael Nadler.

“Me gustaría haberlo sabido”, respondió Soto.

Luego Nadler le preguntó si entre el 2009 y el 2010, le informaron que Sierra, la abogada de Garavito, supuestamente tenía conocimiento exhaustivo sobre Macaco.

“No se me informó y se debía haberlo hecho”, replicó Soto.

“¿Y que se le dijo sobre Erica Trujillo [la mujer de Garavito]”, preguntó Nadler seguidamente.

“No recuerdo para nada quien es esa persona”, respondió Soto.

Luego Nadler le preguntó si había encontrado algún correo electrónico de esos años que mencionara esos nombres en relación con la investigación de Macaco. Soto dijo que no había encontrado ninguno.

Se entiende que Nadler no le preguntó nada sobre la hija de Garavito, María, que también recibió un parole, porque en ese entonces tenía 2 años de edad.

Cuando Soto fue interrogado por la abogada de Martínez, Silvia Piñera Vázquez, éste admitió que no había ningún requerimiento que los agentes lo mantuvieran informado sobre todas sus acciones durante las investigaciones.

Soto dijo que era solo una política, pero que por lo general la mayoría de los agentes que trabajan con él le envían informes frecuentes.

©2014 El Nuevo Herald (Miami)

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