- Associated Press - Wednesday, November 5, 2014

En una contienda electoral no apta para cardíacos, el gobernador republicano de la Florida Rick Scott ganó el martes su reelección a la primera oficina del estado, tras derrotar por un margen muy estrecho a su rival demócrata, el ex gobernador Charlie Crist.

Con el 99 por ciento de los 5,798 recintos de votación escrutados, Scott ganaba la contienda con 2,832,022 votos a su favor frente a los 2,750,918 que recogía su rival, una diferencia de un poco más de 81,000 votos.

Casi a la medianoche, Scott dijo a cientos de partidarios en Bonita Springs que había recibido una llamada de Crist aceptando su derrota. Luego repitió su lema de campaña de que iba a seguir creando empleos para los floridanos. “Sigamos trabajando”, dijo Scott al final de su breve alocución.

Crist habló unos minutos má tarde y dijo que esperaba que demócratas y republicanos puedan trabajar juntos para el bienestar de la Florida.

El resultado confirma nuevamente la fama de Florida como territorio electoral de reñidos resultados. En el 2010, Scott había derrotada a la demócrata Alex Sink por un poco más de 61,000 votos.



La victoria de Scott se produjo pese al intento de última hora de Crist por mejorar sus prospectos de salir electo, luego que su campaña solicitara a un juez de Broward que extendiera las horas de votación en ese condado mayoritariamente demócrata para contrarrestar los problemas registrados en algunos recintos.

No más de 135,000 votantes, aproximadamente la mitad del total de votos anticipados, se habían presentado en las urnas de Broward, lo que constituía una mala noticia para la campaña de Crist.

No obstante, el juez rechazó la solicitud, diciendo que la deberían haber presentado más temprano.

Pese a la negativa, los primeros anuncios en el reconteo de votos le eran favorables al ex gobernador, quien en los primeros 30 minutos lideraba la contienda con relación de 1,049,108 votos a su favor frente a los 946,224 que tenía Scott.

Pero Scott poco a poco se fue acercando a su rival y para las 8 p.m., el gobernador republicano rebasaba a Crist por más de 10,000 votos.

Esa ventaja, sin embargo, desapareció poco después con Crist tomando nuevamente la delantera, antes de que Scott se la volviera arrebatar.

La carrera cabeza a cabeza continuó durante las primeras dos horas del proceso de conteo de votos hasta que Scott tomara solidamente la delantera a eso de las 9 p.m, con una relación de 2.5 millones de votos frente a los 2.4 millones de Crist.

El resultado confirmó lo que venían diciendo las encuestas en los días previos de la elección que mostraban a los candidatos empatados estadísticamente.

La reñida votación fue también reflejo de la ardua campaña, en la que ambos candidatos utilizaron propaganda negativa y exagerada para pintar al contrincante como villano decidido a dañar los intereses de la ciudadanía.

Aunque algunos recintos estuvieron muy activos, para las 6 p.m. el departamento de elecciones del Condado Miami-Dade informaba que el total de electores había sido solo de un 37 por ciento.

El total de votos anticipados en Miami-Dade fue de 116,905.

Crist, de 58 años, se autoproclamaba durante la campaña como el gobernador del pueblo y prometía que si salía electo defendería los intereses de las clases media y trabajadora, no a los ricos ni las empresas grandes, ni mucho menos, a los intereses especiales.

Scott, de 61 años, es hijo de una familia que tenía pocos recursos cuando nació en Bloomington, Illinois.

A diferencia de Crist, Scott hizo una campaña enfocada a los votantes hispanos, principalmente los cubanoamericanos así como los colombianos y venezolanos – muchos de ellos en Miami-Dade.

Es por esto que los hispanos, el 15 por ciento del electorado de 11.9 millones de votantes inscritos en la Florida, bien podrían haber sido decisivos en última instancia. El mayor número de estos votantes, un poco más de 708,000, se encuentran en el Condado Miami-Dade. De esos, unos 263,000, son republicanos – seguidos de unos 219,000 independientes y unos 215,000 demócratas.

Un gran número de los votantes hispanos son cubanoamericanos que suelen votar en todas las elecciones, incluso las no presidenciales como la del martes.

Casi el 40 por ciento de los votantes hispanos son cubanoamericanos y en gran medida estos son republicanos. Quizás entre un 25 y un 30 por ciento de los votantes hispanos son puertorriqueños y el resto de otros orígenes nacionales pero en gran número dominicanos o colombianos.

El miércoles, Scott realizó uno de sus últimos actos de campaña en Pueblito Viejo No. 2, un popular restaurante colombiano en Westchester sobre la calle Bird Road cerca de la esquina con la avenida 87 del suroeste.

Scott también recientemente visitó La Carreta, un popular restaurante donde se reúnen miles de cubanoamericanos todos los días para tomar café, comer y conversar. Y el domingo pasado hizo un acto de campaña con el exgobernador y posible aspirante presidencial Jeb Bush en Hialeah.

Aunque muchos de los votantes entrevistados por el Nuevo Herald en días recientes han dicho que ninguno de los tres debates ni la publicidad negativa de los candidatos los influenciaron, en última instancia en Miami-Dade los votantes entrevistados estuvieron divididos en sus simpatías.

Durante la votación anticipada, un gran número de votantes entrevistados en Miami-Dade dijeron a el Nuevo Herald que habían votado por Scott.

“Me parece que lo difaman mucho pero yo creo que el ha sido un buen gobernador”, dijo la votante republicana Delsi Vázquez, de 77 años, tras votar temprano en el recinto del edificio condal en el downtown de Miami la semana pasada.

Pero muchos de los votantes entrevistados el martes en Miami-Dade, dijeron haber preferido a Crist.

“Voté por Charlie Crist porque me gusta como está llevando adelante el regreso de él como gobernador”, explicó María Laura Villegas, de 37 años, independiente y originalmente de Argentina.

Aunque la campaña fue negativa, Scott y Crist trataban de promover sus plataformas en discursos ante partidarios.

Lo que Scott repetía una y otra vez es que él había creado cientos de miles de empleos en la Florida, ayudando a la recuperación financiera del estado luego de la crisis económica del 2008 de la que culpa a Crist.

Reporteros del sitio PolitiFact.com, que verifican las aseveraciones de los políticos, dicen que lo que dice Scott no totalmente correcto por qué originalmente él prometió crear 1.7 millones de empleos, pero ahora dice que la promesa sólo cubre 700,000 trabajos.

En cuanto a Crist, éste se presentaba como campeón de la clase media y trabajadora y prometía ampliar beneficios de salud a casi un millón de floridanos a través de la expansión de Medicaid, ofrece aumentar el salario mínimo y permitir que inmigrantes indocumentados puedan solicitar licencias de conducir.

Sobre temas de interés para votantes hispanos, ambos candidatos ofrecía posiciones discrepantes sobre apoyo a la educación, las relaciones con Cuba y la reforma migratoria.

Scott acusó a Crist cuando fue gobernador entre 2007 y 2011 de provocar el despido de 3,000 maestros en el estado. PolitiFact dice que debido a la gran recesión nacional, algunos maestros perdieron sus empleos en Florida pero nunca llegaron a ser 3,000.

Crist dijo que favorecía el levantamiento del embargo económico contra Cuba, porque insiste que tal estrategia ha fracaso porque el castrismo sigue en el poder.

Scott se opone a cualquier cambio en la actual política hacia la isla.

©2014 El Nuevo Herald (Miami)

Visit El Nuevo Herald (Miami) at www.elnuevoherald.com

Distributed by MCT Information Services

Sign up for Daily Newsletters

Manage Newsletters

Copyright © 2019 The Washington Times, LLC.

Please read our comment policy before commenting.

 

Click to Read More and View Comments

Click to Hide