- Associated Press - Thursday, October 9, 2014

Cuando funcionarios del Departamento de Niños y Familias de la Florida (DCF) analizaron la solicitud hecha por Michael Beer en el 2013 para ser padre adoptivo, pasaron por alto que hacía 20 años, la misma agencia había “verificado” una alegación de que Beer no ayudó a una niña de dos años que estaba bajo su cuidado y que sufrió un gran abuso: un cráneo fracturado, un brazo roto, múltiples moretones y orejas dañadas.

El DCF le dio licencia.

Un año después, cuando Beer y su esposa solicitaron renovar su licencia, el DCF descubrió la investigación por el abuso de 1993. El caso se mencionó en una verificación que comenzó en marzo, pero el reporte no está fechado ni firmado en un documento público que dio el Herald. Por otra parte, el documento señala que el incidente ocurrido hace 21 años “no era algo que lo descalificara automáticamente”. Terminaron por renovar su licencia.

Los trámites de Beer para ser padre adoptivo terminaron tragicamente la semana pasada cuando la policía de Port St. Lucie lo acusó de homicidio en primer grado y abuso infantil con agravantes. La presunta víctima es un niño de dos años que el DCF envió en julio a vivir en casa de Beer, junto con dos de los hermanos del menor. Según informes policíacos, Trysten Eli Frank Adams murió de un fuerte golpe, lo que le provocó “laceraciones severas” en el hígado, junto a daños en los riñones, en la vejiga, el páncreas y las costillas.

Después de la muerte de Trysten, el DCF esperó todo un día para sacar de la casa a sus dos hermanas, de acuerdo con documentos de la agencia que pudo obtener el Herald. El 29 de septiembre, un día después de la muerte de Trysten, un detective de la policía de Port St. Lucie “preguntó por qué los otros dos niños siguen bajo el cuidado del matrimonio Beer”, según una observación en el documento. Un investigador dijo que la agencia había programado una “reunión con el personal” para el siguiente día, “pero los jefes del departamento tomaron la decisión de no sacar de la casa de los Beer a los niños”.

Documentos judiciales indican que se sacó de la vivienda de los Beer a los dos hermanos de Trysten ese mismo día. A la mañana siguiente Beer fue arrestado.

Además de sus responsabilidades como padre adoptivo, Beer trabaja como maestro sustituto en el distrito escolar local, enseñando a estudiantes desde el kindergarten hasta el octavo grado. Su esposa, Michelle Beer, también es maestra y enseña en la escuela primaria Jupiter.

Durante el interrogatorio policial tras la muerte de Trysten, Beer dijo que la policía del Condado Palm Beach que investigó el caso de 1993 “nunca dijo que se trató de un abuso” y que el caso “nunca le impidió conseguir trabajo ni convertirse en padre adoptivo”.

Trysten y sus hermanos pasaron al cuidado del DCF después que la madre de los tres, Elisa Benedito, trató infructuosamente de controlar y acabar con su drogadicción. Según documentos oficiales, Benedito tiene un largo historial de abuso de calmantes, sin receta médica, además de haber dado positivo de consumir marihuana.

El Día de Nochebuena del 2013, los dos hijos de Benedito le fueron entregados a la abuela materna. Dos semanas más tarde, Benedito fue acusada de conducir en estado de embriaguez o endrogada, estar en posesión de equipos para consumir drogas y de destruir evidencias.

El padre de Trysten, Hoyt Elie Adams, tenía igualmente sus propios problemas de drogas. En mayo, de acuerdo con documentos del DCF, Adams, en momentos en que estaba drogado con “Molly” -una droga estilo Ecstacy muy popular en los clubes y festivales de música- se lanzó por tres ventanas diferentes de tres casas diferentes. Después fue a la cama donde el hermano más joven de Benedito estaba durmiendo y se “catapultó” por otra ventana. La policía tuvo que controlarlo con una pistola Taser para de este modo poder arrestarlo, y “continuó agrediendo al personal médico” en el hospital. Los niños terminaron bajo cuidado estatal.

Michael y Michelle Beer presentaron su primera solicitud para ser padres adoptivos el 29 de abril de 2013. “Michael y Michelle Beer quieren convertirse en padres adoptivos”, dijo un reporte. “Siempre han estado ansiosos de ayudar a los demás y les gustaría cuidar a niños sin hogar”, agregó el reporte.

El archivo del DCF señala que el 5 de marzo de 2013 se verificó el nombre de Beer en documentos relacionados con abusos y negligencia infantil y el resultado fue: “No tiene antecedentes que lo puedan descalificar”.

El día que murió Michael, tanto Beer como su esposa insistieron que Beer él era el único adulto que cuidaba al niño. Entretanto una autopsia demostró que las fatales lesiones que se hallaron en el niño “se demoraron menos de una hora” en provocarle la muerte. La severa lesión que sufrió el niño, concluyó el médico forense, tiene la fuerza de “un golpe o una patada”.

Durante la investigación por la muerte de Trysten, Beer, que es oriundo de New Jersey, habló sobre el caso de 1993 de abuso infantil. Dijo que su novia había abandonado a su esposo en Pennsylvania y se mudó con él a un apartamento de Boynton Beach. Beer dijo que la hija de su novia “podría tener algunos moretones” en ocasiones y que en un momento determinado el DCF se llevó a la menor, pero luego se la devolvió a la madre.

©2014 El Nuevo Herald (Miami)

Visit El Nuevo Herald (Miami) at www.elnuevoherald.com

Distributed by MCT Information Services

LOAD COMMENTS ()

 

Click to Read More

Click to Hide