- Associated Press - Monday, September 29, 2014

Agentes de la Unidad de Corrupción Pública de la Policía de Miami-Dade interrogaron a un hombre y una mujer en Sweetwater que cargaban en su vehículo siete boletas ausentes.

Se trataba del comisionado Manuel Duasso y de Isolina Maroño, madre del entonces alcalde Manuel “Manny” Maroño.

Si el incidente hubiera ocurrido hoy, ambos habrían sido acusados de un delito menor y podrían enfrentar hasta 60 días de cárcel y una multa de $1,000, tal y como ocurrió hace dos años en el escandaloso arresto en Hialeah de la boletera Deisy Pentón de Cabrera.

Pero el caso de Duasso y Maroño fue investigado en el 2007, cuando aún no existía el castigo por la colección de boletas ausentes en Miami-Dade, que hizo posible los arrestos en el 2012 de Cabrera y de Sergio “El Tío” Robaina, y puso en evidencia el sistema empleado por campañas políticas para tratar de influenciar el voto por correo.

“Antes eso era común, todo el mundo lo hacía”, dijo el comisionado Duasso la semana pasada, quien aseguró que no recibía pagos por colectar boletas de ausentes y que no volvió a hacerlo desde que fuera interrogado por la policía en el 2007. “No estaba claro que era ilegal, ni se ofrecía mucha información sobre eso… Muchos políticos se beneficiaron [de la práctica]”.

La antigua investigación contra Duasso y Maroño, quien ahora es comisionada, ha ganado relevancia este mes, durante el inicio de la temporada electoral en Miami-Dade.

En una crítica al desmantelamiento hace un año de la Unidad de Corrupción Pública de la Policía de Miami-Dade, el sindicato que representa a los policías condales ha colocado, en Sweetwater y en otras municipalidades, carteles para ofrecer una recompensa de $10,000 por información que lleve al arresto y condena de boleteros.

Tras el escándalo de los boleteros en el 2012, agencias del orden público han hecho énfasis en informar a los votantes sobre las prácticas ilegales de colectar boletas.

Isolina Maroño rehusó hacer comentarios para este informe. “Yo perdí la memoria, no recuerdo nada sobre eso”, dijo Maroño.

La asistente fiscal Johnette Hardiman cerró el caso en mayo del 2007, luego de determinar que Duasso y Maroño habían violado una ordenanza condal que no incluía penalidad. Las leyes estatales tampoco abordaban el tema de la colección de boletas ausentes.

INVITACIÓN AL FRAUDE

Críticos consideran que la práctica de colectar boletas ausentes es una invitación al fraude electoral, porque facilita la manipulación de una actividad que debería ser privada. Sin embargo, dijeron, las autoridades electas habían ignorado el asunto por años.

“El fraude con boletas ausentes es un cáncer alimentado por el abuso a los ancianos”, opinó el investigador privado Joe Carrillo, quien destapó el caso de Cabrera, en Hialeah. “Este problema continúa creciendo porque nuestros funcionarios electos que tienen la tarea de combatir este tipo de fraude se benefician del mismo”.

Carrillo investigó un caso similar en Hialeah en el 2004 en el que no hubo arrestos.

“Recuerdo a viejecitas que me decían que si hablaban con los investigadores no iban a recibir una bolsita de comida que les daban”, contó Carrillo. “Y aquí todo el mundo lo sabe, la fiscalía lo ha sabido siempre”.

Un vocero de la fiscalía estatal de Miami-Dade dijo que su oficina ha trabajado de manera proactiva para que las leyes que regulan la colección de boletas ausentes sean claras e incluyan castigos más severos.

“La fiscal [Katherine Fernandez-Rundle] por mucho tiempo ha peleado para que las leyes que lidian con las boletas de ausentes incluyan felonías como castigo”, dijo Ed Griffith en una entrevista la semana pasada. “Pero sólo la legislatura estatal puede hacerlo, no se puede hacer a nivel condal”.

En Miami-Dade la ordenanza fue actualizada para incluir una penalidad en el 2012.

Maroño fue empleada por varias campañas electorales antes y después de haber sido parada por la policía en posesión de boletas ausentes, de acuerdo con registros públicos. Entre el 2004 y el 2012 recibió $14,240 por trabajos de campaña de juezas, tasador condal, comisionados condales, representantes estatales y del gobernador Rick Scott, en el 2010. La comisionada fue investigada en al menos dos ocasiones más por acusaciones de colecta de boletas ausentes.

Maroño siempre ha negado ser boletera, y dijo durante su elección a comisionada en mayo del 2013 que a ella nunca la habían atrapado con boletas ausentes, como le sucedió a Cabrera.

LA PESQUISA

La Unidad de Corrupción Pública inició el caso de las boletas en Sweetwater tras recibir una queja del ex policía municipal Marcos Villanueva, entonces oponente de Manny Maroño en una reñida competencia para la alcaldía.

Villanueva es el jefe de despacho del actual alcalde de Sweetwater José M. Díaz, y no ofreció comentarios para este reporte.

De acuerdo con el informe de la detective Myriam Gordils, Duasso contó durante el interrogatorio el 19 de abril del 2007, que junto al entonces comisionado y hoy alcalde Díaz había consultado unos días antes al Departamento de Elecciones sobre la legalidad de la colección de boletas.

De acuerdo con Duasso una empleada le dijo que podía abrir las boletas, mostrar a las personas qué casilla marcar y dónde firmar, sellar el sobre, y llevar el documento a una oficina de correo. Maroño, por su parte, dijo a la detective que ella nunca indagó sobre la ordenanza condal.

Sin embargo, Vanessa Amil, la empleada del Departamento de Elecciones que habló con Duasso, negó esa versión.

El entonces supervisor de elecciones Lester Sola dijo a los investigadores que la práctica descrita por Duasso violaba los reglamentos condales, y que ya se lo había advertido al alcalde Maroño.

“Duasso relató que él e Isolina Maroño, por años, han ido a las hogares de ancianos, colectado boletas y ayudado a llenar los formularios”, escribió la detective Gordils en el reporte.

Tanto la policía como la fiscalía determinaron que todos los votantes cuyas boletas estuvieron en posesión de Duasso e Isolina Maroño dijeron que rellenaron sus formularios personalmente y que no fueron obligados a votar por un candidato en particular.

Duasso dijo la semana pasada que nunca fue contactado por la fiscalía sobre el caso.

Griffith declaró que los casos de fraude electoral con boletas ausentes suelen ser difíciles de investigar porque los implicados ofrecen una versión de los incidentes a la policía, y después se retractan durante las declaraciones juradas.

Al menos dos personas, Concepción Benítez y su hija Andreus Benítez, quien tiene discapacidades mentales, dijeron a los detectives que ellas no habrían sabido por quien votar sin la ayuda de Duasso e Isolina Maroño.

ALCALDE Y POLICÍAS

Cuando Duasso e Isolina Maroño fueron interceptados, el alcalde Maroño y el jefe de policía Roberto Fulgueira llegaron a la escena acompañados por varios policías, de acuerdo con el reporte. Maroño dijo a la sargento Miriam Parra que el abogado de la ciudad había obtenido una opinión legal escrita del Departamento de Elecciones que informaba que recoger boletas ausentes “era perfectamente legal”. Sin embargo, el ex alcalde no pudo mostrar una copia del documento.

“El alcalde Maroño informó a la sargento Parra que…aproximadamente 30 trabajadores de campaña estaban recogiendo boletas en el día de hoy”, escribió Gordils.

Mientras los detectives cuestionaban a los implicados en la parada de tráfico, agentes vigilaban la casa de Isolina Maroño en donde vieron entrar y salir a unas 15 personas cargando bolsas de mano. Fulgueira, Isolina Maroño y Manny Maroño llegaron a la vivienda un rato después.

“Poco después de que ellos llegaran hubo un especie de éxodo masivo de personas saliendo de la casa y montándose en sus vehículos para dejar el área”, dice el reporte.

Dos días más tarde Fulgueira llamó a la detective Parra.

“El jefe Fulgueira dijo que no entendía la posición del Departamento de Elecciones, ya que los residentes de Sweetwater habían hecho lo mismo con las boletas para las elecciones de la fiscalía estatal, en las cuales la fiscal Katherine Fernández-Rundle era candidata, y que la Sra. Rundle no había visto ningún problema con el manejo de las boletas entonces”.

La fiscalía no hizo comentarios sobre la afirmación de Fulgueira para este reporte.

Maroño ganó la alcaldía en el 2007 por menos de 100 votos.

Este artículo fue publicado originalmente el 11 de agosto del 2014.

©2014 El Nuevo Herald (Miami)

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