- Associated Press - Saturday, February 14, 2015

La mente de Yue “Alex” Kui Cen está consciente, sus ojos miran atentamente.

Pero su cuerpo está inmóvil, relegado a una silla de ruedas luego que un brutal ataque con un martillo dejó a Cen en coma durante semanas, con partes de su cráneo hundidas directamente en el cerebro.

Eso no impidió a Cen mirar en silencio el viernes mientras la fiscalía presentaba su caso en contra del desamparado que lo golpeó en la cabeza y destruyó su vida durante el robo de una tienda en diciembre del 2011.

“El nunca podrá trabajar de nuevo. El nunca podrá caminar de nuevo. El nunca podrá hablar de nuevo”, dijo la fiscal de Miami-Dade Karin Curtis a los jurados el viernes. “El nunca podrá decirle a nadie lo que sucedió”.

Al fin y a cabo, los jurados se enteraron de suficientes cosas para declarar culpable a Rodobaldo Sánchez, de 53 años, del intento de asesinato de Cen, dueño del Alex Mini Mart en La Pequeña Habana.

Su esposa, Phong Cen, habló en nombre de la familia: “Al menos nos hicieron justicia”.

Sánchez podría enfrentar hasta cadena perpetua cuando sea sentenciado en las próximas semanas. El fue convicto además de asalto a mano armada y robo a mano armada, en un brutal ataque que impresionó incluso a veteranos detectives de la policía de Miami.

Sánchez era conocido a los propietarios de la tienda, ya que anteriormente había robado cigarrillos en el mercado.

En diciembre del 2011, según la fiscalía, Sánchez entró a la tienda, agarró dos galones de leche, los puso en el mostrador y entonces roció los ojos de Cen con algún tipo de líquido.

En un gráfico video de vigilancia mostrado el viernes a los jurados, Sánchez se precipitó entonces tras el mostrador, martillo en mano. El golpeó repetidas veces a Cen en la cabeza antes de darse a la fuga con un puñado de cartones de cigarrillos.

Las pruebas circunstanciales del caso probaron ser abrumadoras.

Se encontró una huella digital de Sánchez en un cartón de cigarrillos abandonado detrás del mostrador. Detectives de Miami encontraron además que el acusado tenía una camisa gris en la que había sangre y ADN de Cen.

Su sombrero gris y su bicicleta se asemejaban asimismo a las del atacante en el video. Los jurados vieron además nueve cajetillas de cigarrillos Marlboro encontradas a Sánchez parecidas a las robadas de la tienda.

La abogada defensora Damaris Del Valle atacó la base científica del estudio de las huellas digitales, diciendo que las pruebas no probaban nada. “El estado ni siquiera se ha acercado a probar su caso”, dijo.

El jurado deliberó poco más de dos horas antes de declararlo culpable.

Cen no pudo testificar por sí mismo. En lugar de eso, un médico forense asociado habló sobre la gravedad de sus daños cerebrales, y presentó cuatro cajas llenas de papeles médicos.

Cen y su esposa son inmigrantes de China y Vietnam. Su esposa sigue llevando el mini-mart y cuidando de su esposo, quien a menudo está presente en la tienda. Además, ella está criando a sus dos hijos.

“Ella es una verdadera heroína”, dijo Aroca.

©2015 El Nuevo Herald (Miami)

Visit El Nuevo Herald (Miami) at www.elnuevoherald.com

Distributed by Tribune Content Agency, LLC


Copyright © 2018 The Washington Times, LLC.

The Washington Times Comment Policy

The Washington Times welcomes your comments on Spot.im, our third-party provider. Please read our Comment Policy before commenting.

 

Click to Read More and View Comments

Click to Hide