- Associated Press - Sunday, February 15, 2015

El sarampión, una enfermedad que se había declarado erradicada en Estados Unidos, está presente en 30 estados del país desde el año pasado.

¿Será la Florida el próximo? La respuesta de los expertos es “quizás”.

Más estudiantes de kindergarten de Miami-Dade, unos 2,500 el año pasado, asisten a la escuela sin ser vacunados, una cifra más alta que en cualquier otro condado de Florida. El resultado es una tasa de vacunación muy baja, algo que los expertos de salud llaman el alcance de “inmunidad masiva” que se necesita para evitar brotes. El factor de riesgo se eleva, ya que las tasas en docenas de escuelas de todo el condado están lejos de lograr el objetivo.

“Nos gustaría ver cómo sube la tasa en Miami-Dade”, dijo la Dra. Judy Schaechter, directora de la coalición de inmunización del condado. “Tenemos más retos ante nosotros, pero queremos cerciorarnos de que controlamos el problema”.

Datos del Departamento de Salud de Florida indican que la mayor dificultad del condado podría ser el gran número de niños inmigrantes que entran y salen de las escuelas durante todo el año, muchos de los cuales vienen de países pobres con un cuidado de salud deficiente. Una gran parte es admitida bajo exenciones “temporales” permitidas por el estado, lo que señala que ya han empezado pero todavía no han terminado programas de inmunización.



Un factor pequeño, pero que contribuye al problema, son los padres que cada vez más olvidan las vacunaciones. En los últimos 10 años, según documentos estatales, ha habido un aumento lento pero estable de padres de Miami-Dade que han argumentado una exención “religiosa”, lo que alcanzó el uno por ciento en el último año escolar. Es una tendencia que se repite por toda la Florida y por el país, con un pequeño, pero terco grupo de padres que esgrimen en contra de la ciencia el “derecho” a no vacunar a sus hijos.

Comunidades densas y la gran cantidad de turistas que llegan no hacen sino agregar una vulnerabilidad potencial al sur de la Florida, dicen los expertos de salud pública.

En Miami-Dade, según el estado, el 92% de los alumnos de kindergarten estaban completamente inmunizados cuando iniciaron el curso escolar en el 2013, el año más reciente del que se tiene información. Esa cifra está cerca de la meta de 95% del Departamento de Salud de la Florida, pero todavía el condado sigue en los últimos 10 lugares en la Florida, según datos del Departamento.

Eben Kenah, profesor asistente de Bioestadísticas de la Universidad de la Florida (UF), dijo que la tasa de Miami-Dade “probablemente es demasiado baja” para brindar una mayor protección. Y la tasa también oculta lo que según Kenah podría ser la más grave vulnerabilidad ante la propagación potencial del sarampión: las escuelas donde las tasas están muy por debajo del promedio.

“Es como un área seca en el bosque”, dijo Kenah. “Tal vez esté bien, pero si le cae un rayo, se puede incendiar”.

Documentos del Distrito Escolar de Miami-Dade señalan que hay muchas escuelas que se encuentran en esa categoría. Este año alrededor de 40 escuelas están por debajo de una tasa de vacunación de 75 por ciento. Entre las peores se hallan: Allapattah Middle, Carol City Middle y Andover Middle en Miami Gardens. Con 63 por ciento, Lawton Chiles Middle, al oeste de Miami Lakes, tiene la tasa más baja.

El distrito señala que todas estas escuelas tienen tasas muy altas de exenciones “temporales”.

David Moore, asistente del superintendente del distrito, dijo que la gran cantidad que cae en dicha categoría “básicamente habla de la población pasajera de Miami-Dade”.

Desde el año pasado, el sarampión ha infectado sólo a 765 personas en todo el país. Sin embargo, la velocidad y el alcance de la propagación han alarmado a muchos funcionarios de salud y ha hecho mayor la advertencia a aumentar tasas de vacunación por el país.

En la Florida, sólo la mitad de los condados cumplen con la meta establecida por Departamento de Salud para vacunar a los estudiantes de kindergarten.

La inmunidad masiva es importante, ya que algunas personas no pueden ser vacunadas, entre ellas los bebés y aquellas que tienen un sistema inmunológico débil, como los pacientes de cáncer.

“Tenemos también que proteger a estas personas”, dijo Schaechter, que es igualmente jefe del Departamento de Pediatría de la Universidad de Miami (UM), y jefe de servicios del Hospital Infantil Holtz del Sistema de Salud del Jackson.

Sin embargo, el porcentaje de los estudiantes de kindergarten de Miami-Dade que no se vacunan ha crecido, lo que refleja un hábito de los padres a la hora de cuestionar su seguridad o los motivos de las compañías farmacéuticas. Con la propagación del sarampión, el problema ha desatado una controversia nacional, con algunos políticos –notablemente candidatos presidenciales republicanos como el senador Rand Paul y el gobernador de New Jersey Chris Christie– defienden el “derecho a elegir” de los padres. Otro probable candidato presidencial republicano, el senador de Florida Marco Rubio, ha declarado que es “absolutamente necesario” que todos los niños se vacunen.

La mayor parte de los profesionales médicos le piden a la población que se vacune, pero el residente de Flagami Carlos Reyes dijo que no está seguro si debe o no inmunizar a su hijo de 11 años que estudia 7mo. grado, cuando a los estudiantes se les exija otra ronda de vacunas. Reyes dijo que le preocupa la eficacia de las vacunas y duda de las compañías que las fabrican y distribuyen.

En Florida, a los padres se les permite argumentar exenciones religiosas para no vacunar a sus hijos, y la cifra de padres que han escogido esa opción ha aumentado de forma estable al menos durante 20 años, con el 1.7 por ciento de los alumnos de kindergarten de Florida no inmunizados. El Condado Columbia, entre Tallahassee y Jacksonville, tiene la tasa más alta: más de seis por ciento.

Aunque otros condados podrían tener una tasa de vacunación más baja que Miami-Dade –el Condado Okaloosa en el Panhandle es el peor, con solamente 87% de los estudiantes de kindergarten inmunizados– expertos en salud pública dicen que el sur de la Florida sigue siendo particularmente vulnerable.

La cantidad constante de turistas e inmigrantes que llegan, muchos de países con tasas de vacunación bajas, es otro factor que contribuye, dijo la Dra. Aileen Marty, profesora de Enfermedades Infecciosas de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) quien también trabaja con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Eso es algo que nos coloca absolutamente en un riesgo más alto”, dijo Marty.

Algunos países extranjeros, sin embargo, tienen tasas de vacunación más altas que Estados Unidos. En Brasil, por ejemplo, hay una tasa de vacunación tasa de 99% contra sarampión entre los niños de un año, según la OMS.

“Muchos niños en otras partes del mundo tienen tasas de inmunización muy buenas. De hecho, EEUU, va detrás de ellos”, dijo el Dr. Jamie Morano, profesor asistente de Enfermedades Infecciosas de la Universidad del Sur de la Florida. “No se trata de una mala política, sino que muchos padres deciden no vacunar a sus hijos”.

El Departamento de Salud de Miami-Dade y el Distrito Escolar decidieron participar activamente en una campaña de información después de que las tasas de vacunación disminuyeran alarmantemente entre el 2008 y el 2012. La tasa cayó alrededor de un 79 por ciento en el 2011, la más baja en todo el estado. En la actualidad los funcionarios dicen que la gran caída se debe mayormente a papeleos o errores de codificación.

Si bien las tasas han mejorado notablemente, en el 2013 Miami-Dade tuvo la tercera tasa más alta de estudiantes de kindergarten en el estado con exenciones temporales. El Distrito Escolar incluye los niños en su tasa oficial de vacunación, lo que significa una tasa cerca del 98 por ciento.

Funcionarios del Distrito Escolar defienden estos cálculos, y dicen haber creado un sistema de rastreo que le permite a los directores seguir de forma individual a los estudiantes, lo que ayuda a asegurar que completan sus vacunaciones. Según documentos, el distrito lleva a cabo un buen trabajo de los estudiantes que no se vacunan.

Aunque esas exenciones “temporales” cumplen con los requisitos de salud para comenzar la escuela, algunos expertos dicen que no deben contarse en la tasa de vacunación del distrito. El estado tampoco los incluye en la cifra oficial.

“Esos niños corren un riesgo”, dijo Marty. “Si no se vacunan entonces no se vacunan. Fin de la historia”.

©2015 El Nuevo Herald (Miami)

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