- Associated Press - Friday, July 17, 2015

El área este de los condados Miami-Dade y Broward han caído bajo condiciones de sequía extrema, advirtieron el jueves administradores hidráulicos.

Una medida de la gravedad del caso es que alrededor del 85 por ciento de los pozos de control de las aguas subterráneas de Miami-Dade están en el nivel más bajo en que han estado en todo un siglo, de acuerdo con el Servicio Geológico de EEUU.

La salinidad continúa aumentando en la Bahía de Biscayne y la Bahía de la Florida, y condiciones de sequía severa y moderada se extienden hacia el oeste y hacia el norte a los condados Collier y Palm Beach. Y los pronósticos del tiempo no prometen mucho alivio: se espera que en julio las precipitaciones estén por debajo de lo normal.

Si la temporada de lluvias de este año continúa así, el suministro de agua potable del sur de la Florida en la Capa Acuífera de Biscayne podría verse amenazada por la entrada subterránea de algas procedentes de la costa.

“Para nosotros, ese es un indicador de que debemos comenzar a vigilar la línea de intrusión del agua salobre”, dijo el director de operaciones del Distrito Hidráulico del Sur de la Florida Jeff Kivett.

El distrito podría ordenar a las compañías locales de servicios básicos que recorten el uso del agua para proteger los campos de pozos regionales si las condiciones empeoran, dijo Kivett. Por el momento, el distrito está urgiendo a los residentes de Miami-Dade y Broward que cumplan con las restricciones de todo el año, que a menudo se ignoran, de limitar el regado del césped a dos veces por semana.

La estación de las lluvias en el sur de la Florida empieza por lo general alrededor de junio con el principio de la temporada de huracanes. Pero este año, tras una primavera seca, han caído poco más de seis pulgadas en una región que abarca 16 condados, lo cual representa más de dos pulgadas por debajo del promedio. Julio llegó con unos calores brutales, pero escasas lluvias vespertinas de estación. Las precipitaciones en Broward estuvieron por debajo del promedio en más de ocho pulgadas. Miami-Dade estuvo siete pulgadas por debajo del promedio.

Los administradores hidráulicos están además lidiando con el bajo nivel del agua en el Lago Okeechobee, que esta semana se puso por debajo de los 12 pies.

En los últimos meses, el distrito trasladó unos 228,000 millones de galones del lago hacia el sur para poner a prueba enormes áreas de tratamiento de las aguas pluviales como parte de sus esfuerzos de restauración de los Everglades, así como para evitar la contaminación de los ríos St. Lucie y Caloosahatchee. En la primavera, el lago es drenado con frecuencia con antelación a la estación de las lluvias y para proteger su viejo dique. El drenaje hizo bajar el lago en alrededor de dos pies.

Pero, debido a las restricciones con respecto a la calidad del agua, gran parte de la misma no fue adonde se le necesitaba más en el área sur de los Everglades. Como resultado, las condiciones medioambientales han empeorado. Los humedales cerca de Cape Sable se han secado, y el nivel de salinidad en las bahías ha aumentado sostenidamente por encima de los niveles considerados saludables para la flora y fauna marinas.

“Simplemente, es que no hay agua que pueda ser movida en el sistema”, dijo el jueves Terrie Bates, jefa de recursos hidráulicos del distrito, a la junta de gobierno en su reunión mensual.

El ex miembro de la junta Mike Collins advirtió que las condiciones en la Bahía de la Florida son las peores en años, y “un precursor para algún tipo de desastre”.

El sur de la Florida siempre ha sufrido sequías periódicas. Pero condiciones severas pueden tener consecuencias de gravedad. En la década de 1990, acres de pastos marinos en la Bahía de la Florida se marchitaron después de una sequía, lo cual fue seguido por una enorme propagación de algas tóxicas que dejó a la bahía afectada durante años. Investigadores ya han advertido este año que están viendo una menor cantidad de peces de presa pequeños en la Bahía de la Florida.

Balancear las altas y las bajas de la estación seca y la de lluvias con las necesidades de control de inundaciones, uso de agua y conservación medioambiental en el sur de la Florida puede además tener enormes consecuencias económicas. Por ejemplo, el permiso de bombeo necesario para trasladar agua del Lago Okeechobee cuando los niveles bajan demasiado, y que provocó una enorme discusión el jueves.

James Nutt, abogado del distrito, dijo que el Cuerpo de Ingenieros de EEUU se niega a cambiar su decisión de revisar los requisitos del permiso de bombeo, los cuales incluyen pautas más estrictas para proteger el hábitat de los gavilanes caracoleros que anidan alrededor del lago, y que se encuentran en peligro de extinción.

El miembro de la junta James Moran dijo que la medida era “claramente una extralimitación que viola los derechos soberanos de la Florida”, mientras que la abogada del Centro Legal de los Everglades Lisa Interlandi defendió la autoridad de los reguladores federales.

La junta autorizó que se apele la decisión del Cuerpo de Ingenieros si se niega el permiso en agosto, y que se presente una demanda de ser necesario.

“La última vez que tuvimos condiciones de sequía y no pudimos bombear, los granjeros en [el Área Agrícola de los Everglades] sufrieron pérdidas en sus cosechas por valor de $100 millones”, afirmó Moran.

©2015 El Nuevo Herald (Miami)

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