- Associated Press - Tuesday, July 21, 2015

En la batalla anual para librarse de los enjambres de mosquitos de verano en el húmedo sur de la Florida, una nueva investigación encontró que las fumigaciones de rutina pueden presentar un riesgo mucho mayor para un espectador inocente: las mariposas.

En un estudio encargado por el Servicio de Peces y Vida Salvaje de EEUU para responder al creciente número de mariposas extinguidas, Gary Rand, investigador de la Universidad Internacional de la Florida, encontró que dos sustancias químicas comunes que se usan en cantidades normales en las aspersiones para controlar los mosquitos, son tóxicas para las mariposas. Mientras los investigadores sospechaban desde hacía mucho que los pesticidas mataban a las mariposas, la investigación de Rand documenta las cantidades letales y encontró que las fumigaciones pueden tener efectos duraderos.

Los hallazgos, obtenidos después de cinco años de investigación, llevaron este año a los administradores de la vida salvaje a incrementar los límites del hábitat de las mariposas en peligro de extinción y forzó a los condados de Miami-Dade y Monroe a cambiar la forma en que fumigan.

“Somos los responsables de protegerlas. Ellas no se protegen solas”, dijo Rand, quien publicó esta primavera sus hallazgos en tres revistas.

Rand, quien es un toxicólogo, dijo que su investigación también mostró la necesidad de ampliar la seguridad de los insectos al hacer pruebas de los efectos de los pesticidas, que actualmente sólo se hacen en las abejas. En años recientes, los pesticidas han caído bajo un escrutinio cada vez mayor debido al amplio colapso de las abejas. Pero otros polinizadores también han sufrido declinaciones históricas, incluyendo a las mariposas monarca, las abejas y los escarabajos. Desde 1990, la cifra de monarcas ha descendido en 870 millones, anunciaron este año más temprano funcionarios federales.

“No se puede hacer una generalización sobre las pruebas con los insectos cuando sólo se han hecho con las abejas”, dijo Raid.

En respuesta, el Condado de Miami-Dade planea incrementar los límites de fumigación alrededor de tres áreas que totalizan casi 2,000 acres y donde viven lepidópteros como las charaxinae y las techlinae de Bartram. El condado también decidió dejar de fumigar en un pedazo de tierra donde viven mariposas nativas en peligro de extinción, dijo Craig Grossenbacher, jefe de la División de Coordinación de Recursos Hidráulicos del condado.

El condado Monroe también hace cambios, al incrementar los límites del hábitat de las mariposas en peligro de extinción hasta 400 metros para la fumigación aérea y 250 metros para los camiones de humo, dijo Anthony Sowers, toxicólogo de Peces y Vida Salvaje.

Mientras las condiciones de sequía han hecho de la actual temporada de mosquitos una de las más tranquilas en años, los controladores dicen que las nuevas reglas significan que tendrán que trabajar un poco más para educar al público sobre los riesgos del agua estancada.

“No va a ser fácil”, dijo Chalmers Vásquez, director de operaciones de Control de Mosquitos del Condado Miami-Dade. “La población necesita estar protegida antes que las mariposas”.

La temporada de mosquitos comienza generalmente unas dos semanas después de la temporada de lluvias, cuando los mosquitos de regiones salobres son empujados hacia el interior de la península desde el Parque Nacional de los Everglades o los enredados mangles de la Bahía de Biscayne. Pero hasta ahora este año, Chalmers dice que el distrito sólo se ha fumigado una vez, en media docena de parques, antes de la festividad del 4 de julio y se podrían cancelar las fumigaciones aéreas programadas para el 20 de julio. El agua estancada en recipientes y plantas ha presentado hasta ahora una preocupación mayor.

“Las bromelias son un horrible problema”, agregó Chalmers.

Los riesgos relacionados con la fumigación datan al menos de la década de 1990, cuando los investigadores comenzaron a relacionar la declinación de las mariposas con los pesticidas. La preocupación sólo aumentó en años recientes, cuando la cantidad de mariposas continuó su descenso. En el 2013, funcionarios federales declararon extintas a dos especies de la Florida. Un informe encontró que tres más casi habían desaparecido debido principalmente a que su hábitat se había derribado para construcciones y también por las fumigaciones con pesticidas.

Justo el año pasado, las charaxinae y las techlinae se agregaron a la lista de especies en peligro de extinción, lo que llevó a cuatro el número de éstas en el estado. Otras tres se consideran que están bajo amenaza.

©2015 El Nuevo Herald (Miami)

Visit El Nuevo Herald (Miami) at www.elnuevoherald.com

Distributed by Tribune Content Agency, LLC.


Copyright © 2018 The Washington Times, LLC.

The Washington Times Comment Policy

The Washington Times welcomes your comments on Spot.im, our third-party provider. Please read our Comment Policy before commenting.

 

Click to Read More and View Comments

Click to Hide