- Associated Press - Monday, July 27, 2015

La Jueza Federal Joan Lenard el lunes condenó a un simpatizante cubano del grupo terrorista Estado Islámico a 10 años en prisión como una forma de proteger al público y disuadir a otros a no seguir su ejemplo.

“Se necesita una pena más severa para proteger al público”, dijo Lenard durante una larga declaración explicando por qué impuso la pena máxima solicitada en el encausamiento, en lugar de una pena menos dura como pedía la defensa.

La sentencia cierra un capítulo de un caso que atrajo la atención internacional cuando surgió por primera vez en los registros de la corte federal en abril. Las acusaciones contenidas en una denuncia penal presentada por el FBI causaron sensación porque un informante relató que el sospechoso habló de meter de contrabando un rifle en un estadio y convertirse en francotirador para crear caos en la ciudad.

Miguel Morán Díaz, de 45 años, se declaró culpable el 27 de mayo de cargos de posesión de armas de fuego a pesar de ser un criminal condenado y previamente sentenciado a 46 meses en la penitenciaría federal en el 2005 en un caso de cocaína. La acusación no hizo mención de sus simpatías por el Estado Islámico, pero la denuncia penal presentada en el caso por un agente del FBI dijo que Díaz habló con un informante de su deseo de convertirse en un “Lobo Solitario” para el grupo terrorista que controla partes de Siria e Irak y que ha inspirado a cientos de extranjeros en varios países a unirse a sus filas o expresar simpatía por sus objetivos.

Hacia el final de la audiencia de sentencia de más de una hora en la corte federal de Miami, el abogado de Díaz – el defensor público federal Daniel Ecarius – le dijo a Lenard que su cliente hizo referencia al Estado Islámico simplemente “como conversación”, y que en algunos casos “se sintió alentado por el informante” para hacer tales comentarios.

Díaz, quien compareció ante el tribunal en un uniforme de preso color caqui, con los tobillos encadenados, habló brevemente en la audiencia.

“Quiero pedir disculpas a la comunidad”, dijo en voz baja. “Les garantizo que no va a suceder de nuevo”.

Lenard no se mostró convencida. Dijo que Díaz necesitaba un castigo duro porque su condena anterior de 46 meses por el caso de cocaína “no le había disuadido” de cometer más acciones criminales.

Además de ser condenado a 10 años en prisión federal, Díaz también fue condenado a otros tres años adicionales de libertad supervisada. Al final de su condena, Lenard dijo que Díaz debe entregarse a las autoridades de inmigración para ser puesto en proceso de deportación.

Díaz, que una vez trabajó como conductor de Uber y en el campo de la construcción, llegó de Cuba hace unos 20 años. Lenard dijo que los antecedentes penales de Díaz se remontaban a 1994 cuando fue arrestado por hurto.

Documentos de la corte dicen que Díaz vivía con su novia en un apartamento en Miami, pero esta no apareció en la corte. Documentos judiciales dicen que su madre vive en Cuba.

Siga a Alfonso Chardy en Twitter: @AlfonsoChardy

©2015 El Nuevo Herald (Miami)

Visit El Nuevo Herald (Miami) at www.elnuevoherald.com

Distributed by Tribune Content Agency, LLC.

Copyright © 2018 The Washington Times, LLC.

The Washington Times Comment Policy

The Washington Times is switching its third-party commenting system from Disqus to Spot.IM. You will need to either create an account with Spot.im or if you wish to use your Disqus account look under the Conversation for the link "Have a Disqus Account?". Please read our Comment Policy before commenting.

 

Click to Read More and View Comments

Click to Hide