- Associated Press - Sunday, April 19, 2015

Durante los últimos dos meses, funcionarios de inmigración del Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) han detenido a tres extranjeros que presentaron documentos falsos o que mintieron para tratar de ingresar a Estados Unidos, de acuerdo con documentos de la Corte Federal de Miami.

El 28 de febrero, un venezolano que había desembarcado de un vuelo procedente de Caracas, fue arrestado después de afirmar falsamente que buscaba quedarse bajo amparo de la Ley de Ajuste Cubano.

El 14 de marzo, un rumano que llegaba de Nicaragua, mintió a funcionarios de control de pasaportes cuando afirmó nunca antes haber sido condenado por un delito, cuando en realidad pasó cinco años en prisión en España por falsificación de tarjetas de crédito.

Al día siguiente, el 15 de marzo, un nicaragüense que venía de Mérida, Yucatán, fue detenido porque portaba una visa falsificada que había comprado por $1,000 de un conductor de taxi en México.

Los casos son sólo tres de los cientos de casos similares que funcionarios de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) enfrentan cada mes en MIA y otros aeropuertos internacionales donde viajeros extranjeros a menudo son sacados de las líneas regulares de inmigración para verificar su admisibilidad en los Estados Unidos.

“Este procedimiento es parte de nuestra misión para prevenir que entren al país extranjeros ilegales”, dijo Migdalia Arteaga, vocera de CBP en Miami. “Tenemos instructores que nos han entrenado para descubrir documentos fraudulentos y somos tan eficientes en esto que damos entrenamiento a las aerolíneas en todo el mundo”.

Normalmente, si los funcionarios de control de pasaportes no tienen sospechas o sus computadores no muestran ninguna alerta, el pasaporte de un viajero es sellado rápidamente y el viajero es autorizado a entrar sin más demora.

Pero cuando los agentes migratorios tienen sospechas preguntas o detectan algo irregular en un pasajero, retiran a éste de la línea de inmigración regular y lo llevan a una oficina conocida como inspección secundaria.

La oficina suele ser un lugar atiborrado de gente, donde muchos viajeros esperan ser interrogados a fondo por un funcionario de control de pasaportes.

Javier Orlando Crespo González, quien llegó el 28 de febrero de Caracas, dijo a los agentes de control de pasaportes en MIA que era cubano y que quería quedarse en los Estados Unidos en virtud de las disposiciones de la Ley de Ajuste Cubano.

Según esta ley, cualquier persona que pueda demostrar a los funcionarios de inmigración que es cubana a su llegada a territorio estadounidense se le permite quedarse para luego solicitar residencia permanente.

Crespo fue sacado de la línea de inmigración normal y enviado a una oficina de inspección secundaria para ser interrogado.

Bajo interrogatorio, Crespo reconoció que el certificado de nacimiento cubano era falso.

“Había sido creado para él por una doctora cubana con la información que le proporcionó”, dice la denuncia. Ésta no identificó a la doctora por su nombre, pero Venezuela es uno de varios países donde el gobierno cubano ha enviado miles de médicos.

Cuando los funcionarios del aeropuerto revisaron el equipaje del venezolano encontraron otra partida de nacimiento falsificada a nombre de su padre, según la denuncia.

El rumano, Dinu, aterrizó en MIA el 14 de marzo a bordo de un vuelo de American Airlines procedente de Managua, la capital de Nicaragua. Presentó un pasaporte rumano y una visa estadounidense al funcionario de CBP.

El funcionario de CBP que recibió a Dinu lo envió a inspección secundaria donde otros agentes descubrieron que el viajero había mentido en su solicitud para la visa, según una denuncia penal.

“La solicitud de visa pregunta si el solicitante ha sido arrestado o condenado por cualquier delito, aunque sea susceptible de indulto, amnistía o cualquier otra acción similar”, dice la demanda.

Dinu respondió “no” a la pregunta, pero al ser interrogado por los funcionarios de CBP en MIA reconoció que había sido arrestado previamente por producir tarjetas de crédito fraudulentas en España, donde pasó cinco años en prisión.

Flavio Alejandro Irías Hernández, un nicaragüense, presentó un pasaporte con una visa de Estados Unidos después de llegar a MIA en un vuelo de American Airlines desde Mérida, México, el 15 de marzo.

Irías luego reconoció ante los investigadores que su visa era falsa porque la había comprado por $1,000 a un taxista en México, según una denuncia penal.

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©2015 El Nuevo Herald (Miami)

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