- Associated Press - Saturday, April 25, 2015

El viernes fiscales federales acusaron al ex jefe de despacho de Joe García, ex representante demócrata por Miami, de haber financiado secretamente a un candidato del Tea Party en el 2010 para de este modo quitarle votos a un rival republicano, un esquema ilegal que inspiró un caso similar más grave hace dos años.

Jeffrey García fue acusado de conspiración para hacer una contribución de campaña de menos de $25,000, lo que se considera un delito menor. De acuerdo con los fiscales, García, sin relación con el ex congresista García, empleó los $10,440 para pagar la tarifa que se exige para calificar. Lo hizo a nombre del falso candidato, José Rolando “Roly” Arrojo, para así hacerlo pasar como retador frente a David Rivera en las primarias republicanas.

Arrojo también fue acusado el viernes del mismo delito.

Rivera es sospechoso de haber hecho una estratagema parecida en el 2012 con el fin de promover a un candidato demócrata en contra de Joe García. Rivera no ha sido acusado, aunque otras dos personas en dicho caso -el candidato fantasma y la ex amiga de Rivera- fueron condenados.

El propio Jeffrey García confesó sus acciones a los fiscales tres años después de haber cometido el delito, dijo su abogado. El cargo, que se presentó en una Corte de Distrito, crea las condiciones para que García, de 44 años, se entregue a las autoridades la semana entrante y luego se declare culpable con la esperanza de recibir una sentencia menos severa. Se cree que con Arrojo, de 41 años, ocurrirá lo mismo.



García ya tiene antecedentes penales: cumplió 65 días en una cárcel del Condado Miami-Dade en 2013 tras declararse culpable de acusaciones estatales de que presentó ilegalmente por internet boletas de ausente en las elecciones por el Congreso en el 2012. Ninguna boleta se envió, de modo que no robó ningún voto.

Tras aceptar la responsabilidad en ese caso, García contactó a fiscales federales para confesar el papel que desempeñó en la campaña del 2010, dijo Henry Bell, abogado de García, el viernes en una declaración.

“Jeff confesó porque es una buena persona que cometió un error en medio del furor de la política, y quería tanto corregir lo que hizo como acabar de dejar este asunto detrás él”, dijo Bell. “Jeff siente lo que hizo y espera que los afectados acepten sus disculpas”.

El abogado defensor de Arrojo dijo que su cliente era un viejo amigo de García antes que el consultante político se le acercara para que se hiciera pasar por candidato.

El abogado Robert M. Pérez dijo que Arrojo no era una persona interesada en la política pero accedió hacerlo como un favor para su amigo, sin percatarse de las consecuencias y potenciales violaciones de finanzas de campaña que tendría.

“Confiaba mucho en un amigo que conocía desde hacía mucho tiempo”, dijo Pérez. “Y por eso se encuentra en la situación en que está ahora”.

Según los fiscales, el financiamiento ilegal de campaña comenzó el 27 de abril del 2010, cuando Jeffrey García hizo dos cheques -por $5,500 y por $5,000- de la cuenta bancaria de su firma consultora, Palm Media. Los hizo pagables “en efectivo”.

Al día siguiente, Arrojo depositó ambos cheques en su cuenta bancaria personal. Después hizo un cheque por $10,500, pagable a “Roly Arrojo por Congreso”, de su cuenta personal a su cuenta del Congreso, que pagó la tarifa $10,440 de calificación ese mismo día a la División de Elecciones de la Florida.

García luego “participó” en la creación de volantes para Arrojo en octubre del 2010, según la acusación presentada el viernes por los fiscales federales. Cuando la Comisión Federal de Elecciones (FEC) comenzó a hacer preguntas en noviembre y diciembre del 2010, García “presentó declaraciones falsas a la FEC sobre su identidad y las contribuciones al Comité de Roly Arrojo para el Congreso”.

El dinero provino de los $12,000 que Jeffrey García, a través de Palm Media, sacó de la cuenta de campaña de Joe García.

El ex congresista, identificado en el documento acusador como “Candidato A”, ha negado siempre cualquier vínculo en las acciones y no ha sido acusado hasta el momento.

“Esperamos que con esto termine toda esta historia”, dijo el viernes su abogado David O. Markus?. “No creemos que vaya a suceder nada más, toda vez que Joe no hizo nada malo”.

La importancia del caso palidece si se compara con el que rodea a Rivera, el republicano que precedió a Joe García en el Congreso. La ex amiga de Rivera, Ana Alliegro?, le dijo a un jurado de instrucción que Rivera fue quien organizó todo para llevar más de $81,000 a la falsa candidatura del demócrata Justin Lamar Sternad?en el 2012. Rivera cubrió las huellas y ayudó a Alliegro a escapar dos veces a Nicaragua, según declaró la propia Alliegro.

Tanto Alliegro como Sternad han cumplido cárcel. Por ahora, Rivera ha logrado evitar un destino similar y ha expresado una y otra vez su inocencia.

Fue el abogado defensor de Sternad, Rick Yabor, quien impulsó a los federales para que investigaran a Arrojo.

“Al igual que el señor Sternad, estoy contento de ver que. Jeffrey García dio un paso al frente y admitió su actividad ilegal. No es algo fácil de hacer”, dijo Yabor. “Esperamos que otras personas en este caso y en el caso de Sternad den también un paso al frente y reconozcan su responsabilidad criminal”.

Hace dos años, el Miami Herald y el Nuevo Herald revelaron que volantes de campaña financiados por by Roly Arrojo se imprimieron en una tienda que tiene lazos con Jeffrey García.

El dueño de Image Plus Graphics, cuyos archivos fueron solicitados por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), dijo que un consultante político llamado Michael Kaplan?fue quien ordenó los volantes. Kaplan, cuya firma Checkmate Consulting había trabajado con anterioridad para la campaña de Joe García, expresó que le dijo al FBI que Jeffrey García era quien estaba detrás de la orden.

“Estoy ayudando al FBI y dándole toda la información que me han pedido para la investigación”, dijo Kaplan.

Las elecciones federales le exige a los candidatos que revelen la fuente de la mayor parte de las contribuciones financieras, y prohíbe cierta coordinación entre las campañas.

El Herald encontró en el 2010 que Arrojo conocía a García desde hacía años. Ambos habían estudiado al mismo tiempo en la escuela Preparatoria Belén?y entraron a trabajar juntos en bienes raíces, campo donde administraron juntos una firma de Miami Beach llamada Project Mercury desde el 2005 hasta el 2010.

La candidatura de Arrojo era claramente sospechosa. Primero presentó sus documentos como demócrata, aunque antes estaba inscrito como republicano. Después cambió su afiliación al Tea Party, aunque nadie en el movimiento conservador lo conocía. Y, por último, envió los volantes aunque no había recaudado ningún dinero.

Los fiscales y un jurado de instrucción citaron a la corte a varios asistentes de campaña de Joe García como parte de su pesquisa. Algunos testificaron el año pasado en momentos en que García aspiraba a la reelección.

García terminó derrotado por el republicano Carlos Curbelo, quien no se ha cansado de señalar que el demócrata está rodeado de corrupción.

©2015 El Nuevo Herald (Miami)

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